When Everything’s a Huge Challenge / Cuando todo supone un enorme reto

En un post anterior, te pregunté con qué es comparable tu nivel actual de inglés: un niño preescolar, un adolescente, un universitario… Esa pregunta tenía trampa.

¿Por qué? Porque seguro que eres más hábil cuando conversas de temas que conoces que con temas que no. Y cuando hablas un idioma extranjero, casi todo se convierte en un enorme reto en territorio desconocido.

Tareas cotidianas se vuelven hitos heroicos

Al poco de mudarme a España, tenía que comprar más líquido para mis lentillas. “Chupado,” pensé, “Sólo mirar el diccionario para asegurarme de que aquí también se dice ‘solución para lentillas de contacto’ y bajo a la droguería y la compro.”

Mi primera sorpresa fue que una droguería no es lo mismo que un drugstore.

A Spanish droguería. Comprar líquidos para las lentillas, un enorme reto
Esta es a la que fui.

El dependiente de la caja me dijo (unas 12 veces antes de que le entendiera) que tenía que ir a una óptica. Por lo que me tocó volver a repetir todo el proceso pero en el lugar adecuado.

En otra ocasión, me hacía falta el empadronamiento.

-Hola, quiero una copia de mi empadronamiento.
+Bien, ¿qu–t–a-edido? (no entendí más que eso)
-Er, ¿mi apellido? Está en la solicitud.
+No, ¿quién te lo ha pedido?
-Er, lo estoy pidiendo yo ahora.
+No. ¿Quién te lo ha pedido?
-Er, ¿es que hace falta pedirlo antes y luego venir a recogerlo, o cómo…?
+No. ¿Quién te lo ha pedido? ¿Qué administración? ¿Hacienda, inmigración, el registro civil…?
-¡Ahh! ¡Ya te entiendo!

Estas situaciones cotidianas requerían tanto esfuerzo, valor y persistencia que se convirtieron en victorias heroicas.

Las primeras veces son simple y llanamente terribles

Y me he encontrado con estos pequeños hitos en incontables ocasiones: el primer corte de pelo, la primera vez en el mecánico o la modista, o la primera vez comprando una cama, unos zapatos, unas herramientas… Con cada nuevo reto, tenía que aceptar la derrota antes de que pudiera celebrar la victoria.

A la larga me di cuenta de que era el mismo proceso que pasé de adolescente en inglés. No sabía explicar lo que quería al peluquero, ni al funcionario, ni al mecánico porque no tenía las palabras y frases típicas ni la confianza.

También noté que la mejor manera de conseguir las palabras, frases y confianza era tener conversaciones sobre todas estas situaciones que, en un idioma extranjero, se volvieron totalmente nuevas.

A día de hoy, todavía tardo de media tres conversaciones sobre un tema nuevo para llegar al punto en el que puedo sentirme como un adulto en un diálogo de mayores.

Lo que puedes hacer

Piensa en lo que haces en tu día a día y pregúntate si crees que podrías “sobrevivir” esa situación en inglés. Cosas como: pedir un café, hacer fotocopias, describir donde has aparcado el coche, comprar fruta y verdura…

Después, ponte a prueba. Imagina que eres las dos personas en un intercambio y di lo que dirían ellos. Si te cuesta encontrar el léxico adecuado para “pintar el comedor”, por ejemplo, podrías ir a ver videos sobre pintar en YouTube y sacar la información que necesitas de allí.

Otra opción que te ayudará a encarrilar estos mini-diálogos es el “English Everywhere” de Alberto Alonso que te proporcionará en cada capítulo el vocabulario y las frases específicas que empleamos en bancos, aeropuertos, restaurantes, hoteles, etc.


¿Qué terribles”primeras veces” recuerdas pasar? ¡Cuéntanoslas en los comentarios!

¿Has aprendido algún término nuevo en este post? Ponlo en los comentarios, también.

In a previous post, I asked you what your current level of English was comparable to: a preschooler, an adolescent, a university student… That was a bit of a trick question.

Why? Because I’m sure you’re more adroit at speaking about subjects that you’re familiar with than about subjects you’re not. And, when you’re using a foreign language, nearly everything becomes a huge challenge in uncharted territory.

Everyday Tasks Become Heroic Feats

Shortly after moving to Spain, I needed to buy more contact lens solution. “Easy enough,” I thought, “Just check the dictionary to make sure they say ‘solución para lentillas de contacto’ and then I’ll go to the drugstore to get some.”

My first surprise was that a droguería wasn’t really the same thing as a drugstore.

A typical Anglo drugstore. Buying contact lens solution, a huge challenge.
The inside of a typical Anglo drugstore.

The clerk at the register told me (about 12 times before I could understand him) that I had to go to an optical center. That meant that I had to go through the whole process again, but in the right place.

On another occasion, I had to go n’ get an official document proving my permanent address (empadronamiento).

-Hola, quiero una copia de mi empadronamiento.
+Bien, ¿qu–t–a-edido? (no entendí más que eso)
-Er, ¿mi apellido? Está en la solicitud.
+No, ¿quién te lo ha pedido?
-Er, lo estoy pidiendo yo ahora.
+No. ¿Quién te lo ha pedido?
-Er, ¿es que hace falta pedirlo antes y luego venir a recogerlo , o cómo…?
+No. ¿Quién te lo ha pedido? ¿Qué administración? ¿Hacienda, inmigración, el registro civil…?
-¡Ahh! ¡Ya te entiendo!

These everyday situations required so much effort, courage, and persistence that they turned into heroic victories.

The First Times are Just Plain Terrible

And I’ve come across these little feats on countless occasions: the first haircut, the first time to the mechanic, the first time at the seamstress’, the first time buying a new bed, new shoes, new tools… With each one, I had to accept defeat before I could celebrate the victory.

I came to realize that it is the same process I went through as an adolescent in English. I didn’t know how to explain what I wanted to the barber, or the civil servant, or the mechanic because I didn’t have the words or typical phrases or the confidence.

I also noticed that the best way to obtain the words, phrases and confidence was to have conversations about all of these everyday situations that, in a foreign language, became brand new again.

Still today, it takes me on average three conversations on a new subject to get to a point where I can feel like an actual adult in a grown-up dialogue.

What You Can Do

Think about what you do on a day-to-day basis and start asking yourself if you think you could “survive” that situation in English. Things like: ordering coffee, making photocopies, describing where you parked your car, buying fruits and veggies…

Then, put yourself to the test. Imagine being both people in a simple exchange and say what they’d say. If you’re having trouble finding the right vocabulary for “painting the dining room”, for example, you could go and watch a YouTube video about painting and glean the info you need from that.

Another option that will really get you on track with these mini-dialogues is Alberto Alonso‘s “English Everywhere“, giving you the specific vocab and phrases used at banks, airports, restaurants, hotels, etc. in each chapter.

What terrible “first times” do you remember having? Tell us about them in the comments!

Have you learned any new terms in this post? Put them in the comments, too.

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